Cómo maquillarse paso a paso (y con qué brocha va cada paso)
Diez pasos los tiene cualquier guía. Lo que casi ninguna cuenta es por qué van en ese orden, qué brocha coge cada uno y cómo se mueve la mano.
Antes de la lista, la regla que la explica entera: lo que es crema va antes que lo que es polvo. La base, el corrector, el colorete en crema o el iluminador en crema se funden con la piel; el polvo la sella. Si pones polvo y luego una crema encima, la crema no tiene dónde agarrarse y se queda en manchas. Con esa regla en la cabeza no hace falta memorizar diez pasos: se deducen.
La segunda regla es de cantidad. Casi todos los maquillajes que salen mal salen mal por exceso: la brocha se carga poco, se descarga en el dorso de la mano y se construye en capas. Es más lento que ponerlo todo de golpe y es la diferencia entre una piel y una máscara.
Antes de empezar: la luz y el tono
Maquíllate con luz de frente, a ser posible natural. Con la luz que cae desde arriba (la del baño, casi siempre) las sombras engañan: se pone corrector donde no hace falta y se ve de más el colorete.
Y el tono de la base se prueba en la mandíbula, no en la mano: es el sitio donde se junta el rostro con el cuello, que es donde se nota un tono equivocado.
1 · Piel limpia e hidratada
Limpiar, hidratar y esperar un par de minutos a que la crema se absorba. Si se pone la base sobre una hidratante que todavía está húmeda, se arrastra. Sin brocha: aquí van las manos.
2 · Prebase, solo si hace falta
La prebase no es obligatoria. No es skincare: es cualquier producto que se pone después del cuidado facial y antes de la base, y que no pertenece a ninguno de los dos. Su función es mejorar el resultado final, y para eso hay cuatro cosas concretas que puede hacer: alisar poros marcados, hacer que la base dure más en una piel grasa, matificar el brillo antes de que la base lo tenga que tapar, o dar al rostro una luz interna que los filtros no logran, porque esa luz no se superpone: se empieza por dentro.
Si no necesitas ninguna de las cuatro, te la saltas sin pensarlo.
Se aplica con los dedos, en poca cantidad y solo en la zona que la necesita. Las de alisado, duración y matificante van a la zona T, donde se abre el poro, brilla primero y es donde la base se resbala antes; la iluminadora, en los puntos altos: pómulo, puente de la nariz, arco del labio y, si acaso, el hueso de la ceja. En poca cantidad, siempre: la prebase que se nota es la que no ha hecho su trabajo.
3 · La base: la brocha y el gesto
La base se puede poner con los dedos, con esponja o con brocha, y las tres funcionan. Pero no dan el mismo resultado: los dedos calientan el producto y lo funden bien, aunque dejan marcas donde la piel tiene textura; la esponja absorbe parte del producto y gasta más base para cubrir lo mismo; la brocha reparte sin absorber y deja decidir cuánta cobertura se queda en cada zona.
Con brocha, se deposita la base en el dorso de la mano o una paleta de mezclas, se carga poco, se empieza por el centro del rostro y se lleva hacia fuera, que es donde menos cobertura hace falta. Al final, un barrido suave en la dirección en la que crece el vello del rostro. Ese último gesto es el que quita las marcas. Si la piel tiene poros marcados, se trabaja presionando en vez de arrastrando: el producto entra en el poro en lugar de saltarlo.
Qué brocha: una de rostro amplia y de corte redondeado para base fluida, como la S131. Para base en crema, una más compacta y de pelo denso, que deposita en vez de desplazar; la T147 cubre base en crema entre otras cosas. Están en brochas para base.
4 · El corrector, después de la base y a toques
Después de la base, no antes: la base ya tapa buena parte de lo que se quería corregir, y así se pone menos corrector. Se aplica en la zona oscura de la ojera, no en todo el párpado inferior, y se difumina solo el borde. El centro se deja intacto: ahí es donde hace falta la cobertura.
El gesto es a toques, nunca arrastrando. Arrastrar mueve el producto fuera de la zona que querías cubrir y lo lleva a las arrugas de expresión. Y menos producto del que crees: el corrector se acumula en el pliegue con las horas, y cuanto más hay, antes ocurre. Brocha pequeña, de pelo denso y punta redondeada, como la B115: brochas para corrector.
5 · Todo lo que sea crema, ahora
Si el colorete, el contorno o el iluminador que vas a usar son en crema, este es su momento: antes de los polvos, sobre una piel sin sellar. Se depositan con una brocha compacta, en poca cantidad, y se difuminan en el sitio sin arrastrar. Si todo lo tuyo es en polvo, este paso no existe y se pasa al siguiente.
Qué brocha (producto en crema):
- T147 — biselada de corte recto: base, colorete, contorno e iluminador en crema, cejas.
- S131 — mofeta de corte biselado redondeado, doble fibra: cobertura ligera en crema (colorete crema, iluminador velo, corrección).
- B111 | Edición Limitada — para producto en crema en rostro.
6 · Los polvos: sellar, no cubrir
El polvo no está para tapar: está para que lo de debajo no se mueva, y para matificar esas zonas donde no queremos luz de más. Se carga una brocha amplia de pelo suelto, como la B110, se descarga el exceso y se aplica en barrido suave, solo donde hace falta, que suele ser la zona central del rostro y los puntos donde la piel brilla primero. Si se usa el polvo como cobertura, la piel pierde el brillo natural y se ve seca y mayor. Las brochas: brochas para polvos.
7 · Bronceador, colorete e iluminador en polvo
El bronceador donde el sol daría primero: frente, sienes y pómulo, con una brocha amplia y algo biselada que siga esa línea sin dejar cortes. El colorete, con poco producto en la parte de fuera y llevándolo hacia dentro; al revés se concentra el color en el centro de la mejilla, que es donde peor queda. Y el iluminador donde daría la luz: parte alta del pómulo, hueso de la ceja, puente de la nariz. Nunca en zonas con textura, porque la luz agranda lo que hay debajo.
Tres brochas distintas, y no por venderlas: el colorete pide pelo suelto que suelte poco a poco; el bronceador, un corte biselado como el de la B100; el iluminador, una brocha pequeña y de punta redondeada que ponga la luz en una franja y no en la mejilla entera, como la B105. Para el colorete en polvo, la B110 (pelo suelto) o la B100 (biselada). Las tienes en brochas para colorete y brochas para iluminador.
8 · Los ojos: tres brochas hacen casi todo
Para un ojo bastan tres: una que deposite el color, una que lo difumine y una que trace la línea. La sombra se pone presionando con una lengua de gato (S127) o una plana, no arrastrando, para que llegue con la intensidad que tiene en el envase. Se difumina con una redonda de pelo suelto y limpia (S122): difuminar es repartir lo que ya está puesto, no añadir más. Y la línea, con una biselada fina como la T144, siguiendo las pestañas sin temblar.
Un truco de orden que casi nadie cuenta: si vas a hacer un ojo con mucha sombra oscura, maquilla los ojos antes que la base. La sombra que cae se limpia sin estropear nada. Para un look de diario, después de la base va bien. Máscara de pestañas al final, y las cejas peinadas y rellenas pelo a pelo con un pincel biselado, empezando por la cola. Las brochas: brochas para ojos y pinceles para cejas.
9 · Los labios: primero el borde
Primero el borde, luego el relleno: con color dentro se pierde la referencia del contorno. Con un pincel fino como el T145 se traza el borde desde el arco de cupido hacia las comisuras, sin apretar, y se rellena de dentro hacia el borde ya trazado. Si quieres que dure, en capas finas: una capa, presionar con un pañuelo para retirar el exceso, y la segunda; y, si se busca que no se mueva, se sella con un poco de polvo, y ahí se para: no se vuelve a aplicar labial encima. Un pincel de labios en pinceles para labios.
10 · Limpiar las brochas
Es el paso que ninguna guía pone y el que más cambia el maquillaje de mañana. Una brocha con base seca de ayer arrastra, no reparte; una de sombra sin limpiar mezcla los colores. Las de base y corrector, a diario; las de polvo, cada semana. Cómo hacerlo sin estropearlas está en cómo limpiar las brochas de maquillaje.
El orden no se memoriza, se deduce: crema antes que polvo, poco producto y en capas, y cada paso con la brocha que hace ese trabajo.
Con qué empezar: cuatro brochas
No hace falta un estuche de veinte. Para hacer todo lo de arriba bastan cuatro: una de rostro para la base, como la S131; una pequeña y densa para el corrector, como la B115; una amplia de pelo suelto para polvos y colorete, como la B110; y una redonda de difuminar para los ojos, como la S122. Con eso se maquilla un rostro entero. La quinta, si llega, es una biselada fina para cejas y delineado, como la T144.
Cuando hay cinco minutos
El paso a paso completo lleva veinte o veinticinco minutos. Para un día normal se recorta a esto, y en este orden:
- Hidratante y, si acaso, un poco de base solo en el centro del rostro.
- Corrector a toques en la ojera.
- Cejas peinadas.
- Colorete en crema con los dedos o con una brocha compacta.
- Máscara de pestañas y bálsamo en los labios.
Para una boda o una sesión de fotos se hace justo lo contrario: se hacen todos los pasos, se sella con polvo y se termina con una bruma fijadora. La diferencia entre los dos maquillajes no está en los productos, está en cuántos pasos te saltas.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden se pone el maquillaje?+
Piel limpia e hidratada, prebase si hace falta, base, corrector, cremas (colorete o iluminador en crema), polvos, bronceador, colorete e iluminador en polvo, ojos, cejas y labios. La regla que lo explica: lo que es crema va antes que lo que es polvo.
¿El corrector va antes o después de la base?+
Después. La base ya tapa parte de lo que se quería corregir, así que se pone menos corrector y se acumula menos en las arrugas. Se aplica a toques, solo en la zona oscura, y se difumina el borde.
¿Es mejor aplicar la base con brocha, esponja o dedos?+
Las tres funcionan. Los dedos funden bien pero dejan marcas en la piel con textura; la esponja absorbe producto y gasta más; la brocha reparte sin absorber y permite decidir cuánta cobertura se deja en cada zona. Para un resultado que aguante una cámara, brocha.
¿Cuántas brochas necesito para empezar a maquillarme?+
Cuatro: una de rostro para la base, como la S131; una pequeña y densa para el corrector, como la B115; una amplia de pelo suelto para polvos y colorete, como la B110; y una redonda de difuminar para los ojos, como la S122. Con eso se hace un rostro completo.
¿Los ojos se maquillan antes o después de la base?+
Para un look de diario, después. Si vas a usar mucha sombra oscura, antes: la sombra que cae se limpia sin estropear la base.
¿Por qué se me marcan los poros y se ve el maquillaje como una máscara?+
Casi siempre por exceso de producto. Se carga poco la brocha, se descarga en el dorso de la mano y se construye en capas. En la zona de poros marcados se trabaja presionando en vez de arrastrando.