B100
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El polvo sella lo que hay debajo. Con poca brocha y poca cantidad se fija el maquillaje sin apagar la piel.
El polvo no está para tapar: está para que lo de debajo no se mueva. Si se usa como cobertura, la piel pierde el brillo natural y el resultado se ve seco y mayor.
La cantidad correcta es menos de la que parece: se carga la brocha, se descarga el exceso y se aplica solo donde hace falta, que suele ser la zona central del rostro.
Una brocha grande reparte poco producto en mucha superficie. Una pequeña concentra. En polvos, casi siempre interesa lo primero.
Una brocha amplia de pelo suelto, en barrido suave. Recoge poco producto y lo distribuye sin cargar ninguna zona.
Una brocha de lengua de gato grande llega bien a la frente, la nariz y la mandíbula, y su punta entra bajo el ojo sin desplazar el corrector.
El bronceador pide algo más de control: una brocha algo biselada sigue la línea de la sien y el pómulo sin dejar cortes.
Cuando hay que unificar sin volver a empezar, una brocha de sellado —en forma de llama o biselada— barre el producto prensado y recoloca sin arrastrar lo de debajo.
Después de la base y del corrector, y antes de cualquier producto en polvo (colorete, bronceador, iluminador en polvo). Si se pone antes, sella una piel que aún no está terminada.
Y si además se usan cremas para el colorete o el contorno, esas van primero: la crema necesita piel sin sellar para fundirse, y sobre el polvo se queda en la superficie.
Una brocha amplia de pelo suelto, que recoge poco producto y lo reparte en barrido suave. Para el bajo ojo y la zona T, una de lengua de gato grande llega mejor.
Después de la base y el corrector, y antes de cualquier producto en polvo. Si además usas cremas (colorete o contorno), esas van antes: la crema necesita piel sin sellar.
Casi siempre por cantidad. El polvo sella, no cubre: se carga la brocha, se descarga el exceso y se aplica solo en la zona central del rostro.
El suelto da un acabado más ligero y se controla peor; el compacto es más fácil de dosificar y de llevar encima. La brocha es la misma en los dos casos.