Cómo aplicar la base de maquillaje: la herramienta, el gesto y por qué se marcan las rayas
La base es la capa que sostiene todo lo demás. Lo que más se nota en ella no es la marca ni el precio: es la herramienta, el gesto y la cantidad.
Lo que más se nota en una base no es la brocha: es el exceso. Casi todas las bases que se ven como una máscara, que se cuartean o que marcan los poros llevan el doble de producto del que hace falta. Se carga poco, se descarga el sobrante en el dorso de la mano y se construye en capas. Es más lento y es la diferencia entre una piel y un maquillaje.
Antes de tocar la base: el tono y la piel
El tono se prueba en la mandíbula, con luz natural, y el bueno es el que desaparece: se funde con el rostro y con el cuello a la vez. Probarlo en la mano no sirve, la mano no tiene el color del rostro. Y la piel, limpia, hidratada y con la crema ya absorbida: sobre una hidratante todavía húmeda la base se arrastra y se queda a rayas. Un par de minutos de espera.
Con brocha, con esponja o con los dedos
Las tres funcionan, y no dan el mismo resultado:
- Los dedos calientan el producto y lo funden bien, pero dejan marcas donde la piel tiene textura y arrastran la base de las zonas donde más se necesita. Para una base ligera en piel lisa, valen.
- La esponja absorbe parte del producto: gasta más base para cubrir lo mismo. A cambio, húmeda, prensa y deja un acabado muy fundido. Para rematar, es la mejor.
- La brocha reparte sin absorber y permite decidir cuánta cobertura se deja en cada zona: más en el centro, menos en los bordes. En un rostro que va a estar delante de una cámara, esa diferencia se ve.
Qué brocha según la textura de la base
No es lo mismo extender una base fluida que trabajar una en crema. La forma del corte y la densidad del pelo cambian el resultado más que la marca de la brocha.
Base fluida: una brocha de rostro amplia y de corte redondeado, como la S131, reparte el producto en movimientos largos sin dejar surcos. Se empieza por el centro del rostro y se lleva hacia fuera, que es donde menos cobertura hace falta.
Base en crema: pide una brocha más compacta y de pelo denso, como la T147, que deposite el producto donde se necesita en vez de desplazarlo. Con la crema se trabaja por zonas y se difumina el borde de cada zona, no toda la superficie. Y la brocha que deposita y la que difumina son dos herramientas distintas: no intentes hacer las dos cosas con una sola.
Para difuminar el borde de la base en crema (el segundo trabajo, el que no hace la T147), la mofeta S131: sus fibras largas apenas rozan la piel y reparten muy poco, y las cortas funden el borde. Es la misma que sirve para la base fluida, pero en crema se usa solo para difuminar, nunca para depositar.
Base compacta y en polvo: una lengua de gato grande de pelo denso, como la S130, recoge el producto prensado y lo barre sin cargar, presionando en vez de arrastrando. Va bien cuando se busca cobertura alta y para las correcciones amplias, cuando hay que unificar sin volver a empezar.
Y para las zonas pequeñas —alrededor de la nariz, el lagrimal, bajo el ojo, donde no cabe una de rostro—, una redonda compacta pequeña, como la B115: es la misma que se usa para corrector, y deposita y difumina sin desplazar lo que ya está puesto.
Cobertura ligera con cualquier base: la mofeta S131. Deposita muy poco de una vez, así que es fácil construir el tono sin taparlo todo. Se trabaja a toques y en círculos pequeños, sin apretar y con muy poca carga.
Sobre el material: para todo lo que sea líquido o en crema, la fibra sintética va mejor, porque no absorbe y se limpia entera. Pero lo que más cambia el acabado no es el pelo, sino la densidad del corte: unas cerdas apretadas dan cobertura y unas sueltas difuminan. Todas estas están en brochas para base.
El gesto, paso a paso
- Se deposita la base en el dorso de la mano, no en el rostro: así se controla la cantidad y se templa un poco.
- Se carga poca brocha. Una cantidad del tamaño de un guisante da para medio rostro.
- Se empieza por el centro —nariz, mejillas, frente— y se lleva hacia fuera. Los bordes reciben lo que queda en la brocha, que es justo lo que necesitan.
- Si la piel tiene poros marcados, se trabaja presionando en vez de arrastrando: el producto entra en el poro en lugar de saltarlo.
- Al final, un barrido suave en la misma dirección en la que crece el vello del rostro. Ese último gesto es el que quita las marcas.
- Donde haga falta más cobertura, otra capa fina, no más producto en la primera.
Por qué se marcan las rayas
Por tres cosas, y casi siempre por la primera: demasiado producto en la brocha, que deja surcos con la forma del pelo. La segunda, una brocha de corte demasiado plano y denso, como una de base compacta, usada arrastrando en vez de presionando: deposita en franjas. La tercera, la piel con crema sin absorber, sobre la que la base patina. El barrido final en la dirección del vello quita las rayas que queden; si quedan muchas, es que sobraba base.
Por qué se cuartea
Porque hay demasiado producto sobre una piel que se mueve: la base se seca en capa gruesa y se rompe con el gesto. Menos cantidad, y en las zonas de expresión —alrededor de la boca, la nariz, la frente— la capa más fina de todas. Una piel seca sin hidratar también cuartea la base, porque la absorbe a trozos.
Después de la base
El corrector va después, no antes: la base ya cubre parte de lo que se quería corregir y así hace falta menos. Luego todo lo que sea crema, y solo después el polvo, en muy poca cantidad y donde haga falta. Sellar todo el rostro con polvo es lo que lo deja seco y mayor. El orden entero está en cómo maquillarse paso a paso.
Poca base, del centro hacia fuera, en capas, y un barrido final en la dirección del vello. La brocha que deposita no es la que difumina.
La brocha, limpia
Una brocha de base con producto seco de ayer no reparte: arrastra, y deja rayas por mucho cuidado que se ponga. Las de base y crema se lavan después de cada uso si maquillas a otras personas, y a diario en uso personal. Cómo, sin estropearlas, en cómo limpiar las brochas de maquillaje.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor aplicar la base con brocha, esponja o dedos?+
La brocha reparte sin absorber y permite decidir cuánta cobertura se deja en cada zona; la esponja absorbe producto pero prensa y funde muy bien para rematar; los dedos funden pero dejan marcas en la piel con textura. Para un acabado que aguante una cámara, brocha y remate con esponja.
¿Qué brocha uso para la base de maquillaje?+
Depende de la textura. Para base fluida, una brocha de rostro amplia y de corte redondeado, como la S131. Para base en crema, una más compacta y densa, como la T147, que deposite en vez de arrastrar. Para compacta y polvos, una lengua de gato grande, como la S130. Para cobertura ligera, una mofeta, como la S131. Para las zonas pequeñas, una redonda compacta, como la B115.
¿Cómo se evitan las marcas de la brocha?+
Cargando poco producto y construyendo en capas, y terminando con un barrido suave en la dirección en la que crece el vello del rostro. Las marcas salen casi siempre por exceso de producto, no por la brocha.
¿Cuánta base hay que ponerse?+
Menos de la que parece: una cantidad del tamaño de un guisante da para medio rostro. Se pone en el dorso de la mano, se carga poca brocha y donde haga falta más cobertura se añade otra capa fina.
¿Por qué se me cuartea la base?+
Por demasiado producto sobre una piel que se mueve, o por una piel seca sin hidratar que absorbe la base a trozos. Menos cantidad, la capa más fina en las zonas de expresión, y la hidratante absorbida antes de empezar.
¿El corrector va antes o después de la base?+
Después. La base ya cubre parte de lo que se quería corregir, así que hace falta menos corrector y se marca menos.