Cómo limpiar las brochas de maquillaje sin estropearlas
Lavarlas es fácil. Lo difícil es que después sigan siendo la misma brocha. Esto es lo que pasa por dentro cuando se lavan mal, y cómo evitarlo.
Una brocha son tres piezas: el pelo, la virola (el anillo de metal que lo sujeta) y el mango. El pelo va pegado dentro de la virola. Ese pegamento es lo que se estropea cuando se lava mal: si entra agua en la virola y se queda ahí, el pegamento se ablanda, el pelo empieza a caerse a mechones y la cabeza se afloja del mango. Casi todo lo que viene después es para que el agua no llegue ahí.
Lo segundo que se estropea es el pelo, y depende de cuál sea. El pelo natural tiene cutícula, como el nuestro: un jabón fuerte la abre, se queda áspero y suelta más producto del que recoge. La fibra sintética no absorbe, así que aguanta más jabón, pero se deforma con el calor. Por eso el método no es el mismo para todas.
Cada cuánto, según lo que toque
No hay una frecuencia para todas. Lo que decide es el producto: una crema o un líquido se quedan dentro del pelo y crían bacterias; un polvo se sacude. Y vale igual para las de fibra sintética que para las de pelo natural.
- Si maquillas a otras personas: todas, después de cada uso.
- En uso personal, base, corrector y todo lo que sea crema: a diario.
- En uso personal, polvos, colorete y sombras en polvo: pueden aguantar una semana, con una limpieza en seco cuando cambies de color.
- Brochas de difuminar y de sombra que tocan el párpado: una vez por semana, aunque solo sean de polvo, porque la zona del ojo es la más exigente en higiene.
- Pinceles de labios y de delineado en gel: después de cada uso, con un algodón, porque el producto se seca dentro.
- Esponjas: cada vez, sin excepción.
El lavado, paso a paso
- Se moja solo el pelo, con agua tibia, mirando hacia abajo. La virola se queda seca. Si se moja la brocha con la cabeza hacia arriba (bajo el grifo, apoyada en el lavabo), el agua cae por el peso de la cabeza y entra en la virola.
- Una gota de jabón neutro o de champú suave en la palma de la mano. Con eso basta: más jabón no limpia más, cuesta más de aclarar.
- Se hace girar el pelo sobre la palma, en círculos, sin apretar contra la base de la virola. En una brocha densa se abre un poco el pelo con los dedos para que el jabón llegue al centro.
- Se aclara, siempre hacia abajo, hasta que el agua salga limpia. Si sale con color, sigue habiendo producto dentro. Y una aclaración final con agua fría, diez segundos: cierra la fibra y ayuda a que el pelo no se deforme al secar.
- Se escurre con dos dedos desde la virola hacia la punta, como se escurre un pincel. Sin retorcer.
Con jabón de platos se puede, y de hecho es lo que mejor disuelve una base muy grasa. Pero es un desengrasante: en pelo natural, una vez de cada muchas, y aclarando bien. En fibra sintética no pasa nada. Si lo usas cada semana en una brocha de pelo natural, en tres meses está áspera.
Secar: la parte que nadie hace bien
Antes de dejarla secar, se le devuelve la forma al pelo con los dedos: una lengua de gato se aplana, una redonda se recoge en punta, una de polvos se abre. La brocha seca con la forma que tenía al mojarse; si se deja con el pelo revuelto, se queda así.
Se deja en horizontal sobre una toalla, con la cabeza asomando por el borde de la mesa o ligeramente inclinada hacia abajo. Nunca de pie con el pelo hacia arriba: el agua que queda baja por gravedad hasta la virola, que es justo donde no puede estar. Y nunca con secador: el calor deforma la fibra sintética y reseca la natural. Y nunca apoyada en el grifo o en un caballete con la cabeza hacia abajo «para que escurra»: el agua baja igual, y el peso de la cabeza mojada tira del pegamento. El escurrido se hace con los dedos, en el paso anterior, no con la gravedad. Una brocha de ojos seca en unas horas; una de polvos o una densa de base, en un día entero. Si la necesitas antes, ten dos.
Limpiar sin agua: entre colores y entre clientas
Para cambiar de color en una brocha de sombra sin mojarla, se pasa el pelo sobre una toalla limpia o sobre una esponja de limpieza en seco hasta que no deja rastro. No desinfecta, solo descarga: sirve para el trabajo del día, no sustituye al lavado.
En un trabajo real —una novia y sus acompañantes, una sesión, un curso— no se puede lavar y esperar un día. Se hacen dos cosas. Una: se lleva más de una brocha de base y de corrector, y cada persona estrena una. Dos: entre persona y persona, un spray limpiador de brochas (agua y alcohol, con algo que cuide el pelo) pulverizado sobre el pelo y un barrido sobre una toalla de papel hasta que sale limpio. Eso desinfecta y seca en un minuto. Es limpieza de contacto: al terminar la jornada, esas brochas se lavan igual.
El alcohol a secas, al 70 %, desinfecta pero reseca. Va bien de vez en cuando en fibra sintética; en pelo natural, lo menos posible.
Por qué se caen los pelos después de lavarla
Que caigan dos o tres pelos en los primeros lavados es normal: son los que quedaron sueltos al montarla. Que caigan a mechones, o que la cabeza baile en el mango, es que ha entrado agua en la virola y el pegamento se ha ablandado. Eso no se arregla. Se evita lavando hacia abajo y secando en horizontal, que es todo lo de arriba.
Cuándo se cambia una brocha
Una brocha bien cuidada dura años; las de s17, sean de fibra sintética o de pelo natural, están pensadas para lavarse a diario. Se cambia cuando pasa una de estas cosas:
- Pierde pelo en cada uso, no solo en el lavado.
- No recupera la forma después de secar, aunque se la des con los dedos.
- La cabeza se mueve respecto al mango.
- Huele después de lavada: hay producto acumulado en la virola que ya no sale.
- El pelo, aunque esté limpio, ya no deposita como antes: raya en vez de repartir.
Mojar solo el pelo, aclarar hacia abajo, darle la forma con los dedos y secar en horizontal. Con eso una brocha dura lo que tiene que durar.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar las brochas de maquillaje?+
Si maquillas a otras personas, todas después de cada uso, sean de fibra sintética o de pelo natural. En uso personal, las de base, corrector y cremas, a diario; las de polvos y sombras pueden aguantar una semana, con una limpieza en seco al cambiar de color. Las esponjas, cada vez.
¿Se pueden lavar las brochas con jabón de platos?+
Sí, y es lo que mejor disuelve una base grasa, pero es un desengrasante. En fibra sintética no pasa nada; en pelo natural, solo de vez en cuando y aclarando bien, porque abre la cutícula y el pelo se queda áspero.
¿Por qué se caen los pelos de la brocha después de lavarla?+
Dos o tres en los primeros lavados es normal. A mechones, o con la cabeza suelta, es que entró agua en la virola y ablandó el pegamento. Se evita mojando solo el pelo, aclarando hacia abajo y secando en horizontal.
¿Cuánto tarda en secar una brocha y puedo usar el secador?+
Una de ojos, unas horas; una de polvos o una densa de base, un día entero. Secador no: el calor deforma la fibra sintética y reseca el pelo natural. Si la necesitas antes, ten dos.
¿Cómo se limpian las brochas entre una clienta y otra?+
Con un spray limpiador de brochas sobre el pelo y un barrido sobre toalla de papel hasta que sale limpio: desinfecta y seca en un minuto. Y llevando más de una brocha de base y corrector, para que cada persona estrene una. Al final del día se lavan igual.
¿Cuándo hay que tirar una brocha?+
Cuando pierde pelo en cada uso, no recupera la forma al secar, la cabeza se mueve en el mango, huele después de lavada o ya no reparte el producto como antes. Una brocha bien cuidada dura años.