Cómo aplicar el colorete: dónde va, con qué brocha y cómo se difumina
El colorete decide si un rostro parece vivo o plano. Y casi todo lo que sale mal con él —las dos manchas, el color donde no era— es cuestión de brocha y de cantidad, no de producto.
Antes de la forma del rostro, lo que de verdad decide la brocha: la textura del colorete. El polvo se deposita encima de la piel, así que pide una brocha de pelo suelto que recoja poco y lo suelte poco a poco. La crema se funde con la piel, así que pide justo lo contrario: una brocha compacta, de pelo denso, que deposite el producto donde va y lo difumine en el sitio sin arrastrarlo. Con una brocha blanda, la crema se queda en el pelo y no llega al rostro.
Y el orden: lo que es crema va antes que lo que es polvo. Un colorete en crema se pone sobre la base, antes de sellar con polvos. Si se ponen los dos, primero la crema y encima, con muy poco, el polvo del mismo tono: es lo que hace que dure el día entero.
Dónde va, según lo que quieres
No hay un sitio único. Depende del efecto:
- Sobre el pómulo y hacia la sien: levanta el rostro. Es la colocación de siempre y la que más favorece.
- En el centro de la mejilla, tocando la nariz: da el aire de piel tomada por el sol, más juvenil. Con poco producto o parece un sofoco.
- Muy alto, casi tocando el ojo: alarga la mirada. Es la colocación de pasarela.
Para encontrar el pómulo no hace falta sonreír; de hecho sonriendo se pone demasiado bajo, porque al relajar el rostro la mejilla baja y el color con ella. Con el rostro relajado, apoya dos dedos bajo el ojo: el hueso que notas debajo es el pómulo. El colorete va sobre ese hueso y un poco por encima, nunca por debajo.
El gesto: de fuera hacia dentro
Se carga la brocha con poco producto, se descarga el exceso con un toque en el dorso de la mano y se empieza por la parte de fuera, cerca de la sien, llevando el color hacia dentro. Así la mayor parte del producto se queda donde menos se nota y llega poco al centro de la mejilla, que es donde peor queda y más cuesta arreglar. Al revés —empezar en el centro— es como acaban las dos manchas.
Dos o tres pasadas suaves, y se mira de frente. Si hace falta más, otra pasada, no más producto en la brocha. Y al terminar, un último barrido con la brocha ya casi vacía para romper el borde.
Colorete en polvo
Brocha amplia de pelo suelto, como la B110, que recoja poco producto y lo reparte sin marcar los bordes. Se apoya sin apretar: el pelo suelto suelta producto poco a poco, y apretando se vuelca todo en el primer contacto.
Si quieres un acabado en velo, la mofeta de doble fibra S131 deposita menos y difumina a la vez.
Para colocar el color en una franja y no en toda la mejilla, una biselada apoyada solo por un lado, como la B100, sigue la línea del pómulo sin salirse.
Y para las zonas localizadas y pequeñas, donde el color tiene que ser muy sutil: una pequeña de punta redondeada, como la B105. Pone el color en un punto concreto —el lagrimal si se busca ese aire de piel sana, una mancha concreta, el centro de la nariz para el «tomado por el sol»— sin extenderlo a la mejilla entera. Es la que más se controla, porque suelta menos.
Colorete en crema, en stick o líquido
Brocha compacta, de pelo denso y fibra sintética, como la T147, porque la sintética no absorbe y se limpia entera. Para un velo muy ligero, la mofeta S131: sus fibras largas apenas rozan la piel y las cortas difuminan, sin apretar. El stick se puede pasar directamente sobre el pómulo en dos trazos cortos y después se difumina con la brocha; el líquido y la crema es mejor cogerlos del dorso de la mano, porque el envase da mucho de golpe. Se difumina en el sitio, a toques y en círculos pequeños, sin arrastrar hacia abajo.
Con los dedos también sale bien: el calor funde la crema. Pero los dedos dejan marcas en la piel con textura y se llevan la base de debajo si se frota. Para una piel madura o con poros, la brocha compacta.
Colorete con bronceador e iluminador
Si van los tres, el orden es bronceador, colorete e iluminador, cada uno con su brocha. El bronceador, con una biselada, como la B100, bajo el pómulo y en las sienes, donde el sol daría primero. El colorete, sobre el pómulo. El iluminador, en la parte alta, con una brocha pequeña de punta redondeada, como la B105. Los tres se tocan en los bordes y se funden con una brocha limpia de pelo suelto, en la dirección del pómulo, nunca en círculos.
Cuando te has pasado
Casi siempre es por cargar demasiado producto de una vez: la brocha se llena, lo suelta todo en el primer contacto y ya no hay forma de repartirlo. Para arreglarlo, por este orden:
- Una brocha limpia y sin producto, de pelo suelto, en círculos pequeños sobre el borde, para repartir lo que está de más.
- Si no basta, un poco de polvo translúcido por encima con la brocha de polvos, como la B110: apaga el color sin quitarlo.
- Si sigue estando de más, un poco de base con una brocha compacta, la T147, a toques, sobre la zona. Es la única forma de bajar un colorete en crema ya fundido.
Polvo con brocha suelta, crema con brocha compacta, de fuera hacia dentro y con menos producto del que parece. Con eso el colorete no se nota; se nota el rostro.
Según la forma del rostro, en una frase
Las tablas de formas de rostro están en todas partes y sirven de poco si el gesto está mal. Reducido a lo útil: en un rostro redondo, el colorete sobre el pómulo y hacia la sien, en diagonal, para alargar. En uno alargado, más horizontal y en el centro de la mejilla, para no estirarlo más. En uno cuadrado, redondeado sobre la manzana de la mejilla, para suavizar el ángulo. Y en uno ovalado, donde quieras: es el que admite las tres colocaciones.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se aplica el colorete?+
Sobre el hueso del pómulo y un poco por encima, nunca por debajo. Hacia la sien levanta el rostro; en el centro de la mejilla da aspecto de piel tomada por el sol; muy alto alarga la mirada. Se localiza con el rostro relajado, no sonriendo.
¿Qué brocha se usa para el colorete?+
Depende de la textura. Para colorete en polvo, una amplia de pelo suelto, como la B110; para un velo ligero, la mofeta S131. Para colorete en crema, stick o líquido, una compacta de pelo denso y fibra sintética, como la T147, que deposite en vez de arrastrar.
¿El colorete va antes o después de los polvos?+
El colorete en crema va antes de los polvos, sobre la base sin sellar. El colorete en polvo se aplica después de los productos en crema: después de la base si no se usa colorete en crema, o después de la base y el colorete en crema. Si usas los dos, primero la crema y encima, con muy poco, el polvo.
¿Cómo se pone el colorete en crema?+
Se coge del dorso de la mano (o dos trazos cortos si es stick) y se difumina en el sitio con una brocha compacta, como la T147, a toques y en círculos pequeños, sin arrastrar hacia abajo. Antes de los polvos.
¿Cómo se arregla un colorete que ha quedado muy marcado?+
Con una brocha limpia y sin producto, en círculos pequeños, para repartir lo que está de más. Si no basta, un poco de polvo translúcido por encima, con la brocha de polvos (B110). Y si sigue, un poco de base a toques con una brocha compacta, como la T147.
¿Por qué el colorete me queda en dos manchas?+
Por cargar demasiado producto de una vez y empezar por el centro de la mejilla. Se carga poco, se descarga en el dorso de la mano y se empieza por fuera, llevando el color hacia dentro en dos o tres pasadas.