Cómo tapar las ojeras con corrector sin que se marque ni se meta en las líneas
Poner corrector es fácil. Que no se vea el corrector, que la ojera desaparezca y que a las tres horas no esté metido en las arrugas: eso es lo que hay que aprender.
Lo primero que hay que entender es por qué el corrector claro sobre una ojera oscura queda gris. Una ojera oscura tiene color: azul, violeta o marrón. Un corrector más claro que la piel puesto encima no anula ese color, lo aclara, y un violeta aclarado es un gris. Por eso se ve la ojera a través del corrector por mucho que se ponga. Lo que anula un color es su contrario, no el blanco.
De ahí las dos capas: primero un poco de color contrario para neutralizar, y encima el corrector del tono de la piel para unificar. Con una ojera suave, la segunda capa sola basta. Con una ojera marcada, sin la primera nunca desaparece del todo.
Qué color anula cada ojera
Las tablas de internet se contradicen porque mezclan el color de la ojera con el tono de la piel. La regla es una: el contrario en el círculo cromático, y más cálido cuanto más oscura sea la piel.
- Ojera azulada o violeta (la de cansancio, la más común en piel clara): melocotón en piel clara, naranja en piel media, naranja intenso o rojo en piel oscura.
- Ojera marrón (pigmentada, la del sol y la genética): un tono salmón o rosado en piel clara; naranja o rojizo en piel media y oscura.
- Ojera rojiza (por rozar, por alergia): verde, muy poco, o directamente el corrector del tono, que suele bastar.
- Ojera hundida (la sombra que hace el hueso): no tiene color, tiene sombra. No se neutraliza: se ilumina con un corrector medio tono más claro que la piel, sin pasarse.
Si dudas, mira la ojera con luz natural y compárala con la mejilla: si tira a frío es azul o violeta; si tira a marrón, es pigmento. Y muchas son mixtas: hundidas y oscuras a la vez. Esas llevan neutralizar y, encima, un poco de luz.
Antes: la base, y muy poca crema
El corrector va después de la base. La base ya cubre parte de la ojera y así se pone menos corrector, que es el secreto de que no se marque. Y el contorno de ojos hidratado, pero absorbido: si hay crema fresca, el corrector resbala y se acumula en las líneas antes de terminar de maquillarse. Un minuto de espera y retirar el exceso con un pañuelo.
Primera capa: el color, con la lengua de gato
El corrector de color se pone solo donde está el color, en muy poca cantidad: normalmente en la parte interna de la ojera, junto a la nariz, y en la zona más oscura. No en todo el párpado inferior y nunca hasta la pestaña. Se coloca con una lengua de gato pequeña, como la S134, o una brocha plana, como la T140, que deposita una capa fina y exacta sin extenderla, y se difumina el borde a toques con la punta de la misma brocha o con el dedo anular, que es el que menos aprieta.
Se sabe que está bien cuando la ojera ya no se ve oscura pero la piel se ve rara, anaranjada. Es normal: la segunda capa lo arregla.
Segunda capa: el tono, a toques y sin arrastrar
Aquí está el paso que nadie explica. El corrector del tono de la piel va encima del color, y si se arrastra, arrastra el color con él y lo mezcla: adiós al trabajo. Se pone en tres puntos pequeños sobre la zona del color y se integra a toques, con una brocha pequeña de pelo denso y punta redondeada, como la B115, o con una esponja húmeda prensando, nunca deslizando. Los toques depositan y funden a la vez; el arrastre mueve.
Se difumina solo el borde exterior, hacia la mejilla. El centro se deja intacto: ahí es donde hace falta la cobertura. Y el tono, el de la piel o medio tono más claro como mucho. El triángulo de corrector claro que se ve en los tutoriales ilumina en foto y en persona hace bolsa.
Para que no se meta en las líneas
El corrector se acumula en el pliegue con las horas, y cuanto más hay, antes ocurre. Cinco cosas que lo evitan, por orden de importancia:
- Menos producto del que crees. Es la primera y la que más cuesta.
- No llegar a la pestaña. La zona justo bajo la pestaña se mueve con cada parpadeo; el corrector que va ahí se pliega seguro. La ojera empieza dos milímetros más abajo.
- Prensar con una esponja húmeda después de difuminar: retira el exceso y funde lo que queda.
- Sellar con muy poco polvo suelto, solo en la zona que se mueve (el ángulo interno y bajo el ojo), con la punta de una lengua de gato grande, como la S130, presionando. Un polvo en toda la ojera la reseca y marca las líneas más.
- Textura ligera en piel madura: un corrector muy cubriente y denso se cuartea. Menos cobertura y más luz.
Para el lagrimal y el ala de la nariz
Es la zona más difícil del rostro. Pide una brocha de punta fina, capaz de entrar en el ángulo interno sin manchar la pestaña, como la S134, con el corrector del tono y a toques muy pequeños. Es lo que abre la mirada más que cualquier iluminador.
Color contrario donde hay color, tono de piel encima a toques, menos producto del que crees y sin llegar a la pestaña. Así el corrector no se ve; se ve que no hay ojera.
La brocha, limpia
La brocha del corrector de color se limpia después de cada uso: el naranja contamina todo lo que toque, y si mañana pones el corrector del tono con la misma brocha sin lavar, sale anaranjado. Fibra sintética, que no absorbe y se limpia entera; en cómo limpiar las brochas de maquillaje está el método.
Preguntas frecuentes
¿Qué corrector usar para las ojeras oscuras?+
Primero uno del color contrario a la ojera, muy poco y solo donde hay color: melocotón o naranja para la azulada o violeta, salmón o naranja para la marrón, más cálido cuanto más oscura sea la piel. Encima, el corrector del tono de la piel.
¿Por qué el corrector claro deja la ojera gris?+
Porque un corrector claro no anula el color de la ojera, lo aclara, y un violeta o un azul aclarados son gris. Lo que anula un color es su contrario. Por eso va primero el color y después el tono.
¿El corrector de ojeras va antes o después de la base?+
Después. La base ya cubre parte de la ojera y así hace falta menos corrector, que es lo que evita que se marque y se meta en las líneas.
¿Con qué se aplica el corrector: brocha, esponja o dedos?+
El color, con una lengua de gato pequeña, como la S134, o una brocha plana, como la T140, que deposita una capa fina exacta. El tono, con una brocha pequeña de pelo denso y punta redondeada, como la B115, a toques, o con una esponja húmeda prensando. Los dedos valen para difuminar el borde, con el anular.
¿Cómo evito que el corrector se meta en las arrugas?+
Menos producto, sin llegar a la pestaña, prensar con esponja húmeda para retirar el exceso, sellar con muy poco polvo solo en la zona que se mueve, con la punta de la S130, y en piel madura una textura ligera en vez de una muy cubriente.
¿Se ponen polvos encima del corrector?+
Muy poco polvo suelto y solo en el ángulo interno y bajo el ojo, presionando con una lengua de gato grande, como la S130. Polvo en toda la ojera la reseca y marca las líneas.