Cómo pintarse los ojos: los pasos, la brocha de cada uno y el gesto
En el ojo todo es pequeño y todo se ve. Por eso importa más que en ningún otro sitio qué brocha coges y cómo la mueves.
Para maquillar un ojo bastan tres brochas: una que deposite el color, una que lo difumine y una que trace la línea. Todo lo demás es matiz. Y de las tres, la que más cambia el resultado es la de difuminar, que es también la que más gente tiene mal: demasiado densa, demasiado cargada, o la misma con la que acaba de poner la sombra.
Los pasos van en este orden por una razón: primero se prepara el párpado para que la sombra tenga dónde agarrarse, después se pone el color, luego se funde, y la línea y la máscara van al final porque definen lo que ya está hecho.
Antes: el párpado y la ceja
Un poco de corrector o de prebase de ojos en el párpado móvil, a toques, con la misma brocha pequeña y densa del corrector, como la B115. Unifica el tono del párpado y hace que la sombra dure y no se meta en el pliegue. Si vas a maquillar mucho el ojo, hazlo antes que la base del rostro: la sombra que cae se limpia sin estropear nada.
Y la ceja, peinada hacia arriba y hacia fuera. El peine de cejas va por delante; para el relleno pelo a pelo, un pincel biselado fino como el T140 o el T141, empezando por la cola, que es donde el ojo más se nota si no está. Enmarca el ojo: un ojo bien maquillado con la ceja sin peinar se ve a medias.
1 · Encontrar el pliegue con el ojo abierto
Es lo que decide dónde va cada sombra y casi nadie lo cuenta. Con el ojo cerrado el pliegue está donde está; con el ojo abierto, en muchos ojos, ese pliegue queda escondido bajo la piel del párpado fijo. Si trabajas con el ojo cerrado, al abrirlo la sombra desaparece. Mira de frente al espejo con el ojo abierto y localiza dónde termina el párpado móvil: ahí, o un poco por encima, es donde va la sombra de la cuenca. Con el párpado caído, siempre un poco por encima del pliegue real, para que se vea.
2 · Depositar el color: presionar, no arrastrar
La sombra del párpado móvil se pone con una brocha de lengua de gato, como la S127, o de corte plano, como la S130. Se carga, se descarga con un toque en el dorso de la mano, y se presiona sobre el párpado: así el pigmento pasa entero y el color llega con la intensidad que tiene en el envase. Arrastrando se queda la mitad en el pelo y el color sale apagado. Es la respuesta a «por qué mi sombra no se ve como en la paleta».
Un tono medio en todo el párpado móvil, y el más oscuro solo en el rabillo exterior, con la misma lengua de gato (S127) o, para el trazo más fino, la pequeña de punta S134, en forma de uve tumbada. Menos producto del que parece: se construye en dos pasadas, no en una.
3 · Difuminar: con otra brocha, y limpia
Aquí está el paso que separa un ojo hecho en casa de uno hecho en clase. Difuminar es repartir lo que ya está puesto, no añadir más. Se hace con una brocha redonda, de pelo suelto y limpia (o casi), como la S122 o la B107, en la cuenca y hacia fuera, en movimientos pequeños y sin apretar. Si la brocha lleva producto, en vez de fundir el borde extiende el color a una zona nueva y el ojo acaba entero del mismo tono. Para el difuminado fino de la línea de pestañas (cuando se trabaja con delineador en gel y se quiere fundir el trazo sin borrarlo), la S121: es la que entra en la cuenca sin llevarse el trazo.
Cuándo parar: cuando ya no se ve dónde empieza y dónde acaba cada sombra. Si se distingue el corte, se sigue. Y si al difuminar ha desaparecido intensidad, se vuelve a la brocha de depositar, se añade en el punto exacto y se difumina otra vez el borde. Dos brochas, dos trabajos: la misma brocha para las dos cosas no puede hacer bien ninguna.
4 · La luz: lagrimal y hueso de la ceja
Un tono claro, mate o con un poco de brillo, en el ángulo interno del ojo y bajo el arco de la ceja. Abre la mirada. Para el lagrimal hace falta una brocha pequeña y de punta, como la S134, porque es la zona más estrecha del ojo: una grande se lleva por delante lo que ya está hecho. Para el hueso de la ceja, donde la franja es más ancha, la S121 o la B105: depositan la luz en esa zona.
5 · La línea: biselada y fina
La raya se hace con una brocha biselada o de corte recto, fina, como la T144, apoyando el canto a ras de pestañas y siguiendo su línea en pequeños tramos, no de un solo trazo. Así se construye el rabillo en una pasada en vez de retocarlo cinco veces. Con sombra oscura en vez de delineador, la línea queda densa sin verse dura: es el truco para un ojo de diario.
Abajo, si se pinta, solo el tercio exterior y difuminado con la punta de una brocha pequeña. Una línea entera por debajo cierra el ojo. Para la línea inferior, la S134 o la B105: entran en el tercio exterior sin llevarse el lagrimal.
6 · Máscara, al final
Siempre lo último, para que no le caiga sombra encima. Desde la raíz, en zigzag hacia las puntas, y una segunda capa antes de que seque la primera. Si cae sombra bajo el ojo, se retira con una brocha como la S130, en barrido, o con una brocha limpia de pelo suelto, como la S122, en barrido, antes de tocar la base.
Una brocha para poner, otra para fundir y otra para trazar. La de fundir, siempre limpia.
Los fallos que casi siempre son de brocha
- El color no se ve: se arrastró en vez de presionar, o la brocha era demasiado blanda para depositar.
- Todo el ojo del mismo tono: se difuminó con la brocha cargada.
- Se ve el corte entre sombras: brocha de difuminar demasiado densa, o se paró antes de tiempo.
- La sombra se mete en el pliegue a las dos horas: faltó el corrector o la prebase en el párpado.
- La raya tiembla: trazo de una sola pasada con una brocha demasiado ancha. Tramos cortos y canto fino.
- Los colores se ensucian: brocha de la sombra anterior sin limpiar en seco.
Según el ojo
- Párpado caído: la sombra de la cuenca un poco por encima del pliegue real, con el ojo abierto; nada de brillo en el párpado móvil; la línea fina y el rabillo hacia arriba.
- Ojo pequeño: tono claro en el lagrimal y en el párpado móvil, oscuro solo en el rabillo, sin línea inferior.
- Ojo grande o saltón: tonos medios mate en todo el párpado móvil y difuminado hacia la cuenca; el brillo, solo bajo la ceja.
- Ojos juntos: la luz en el lagrimal y el oscuro empujado hacia fuera; ojos separados, al revés.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas brochas hacen falta para pintarse los ojos?+
Cuatro: una de lengua de gato o plana para depositar la sombra, S127 o S130; una redonda de pelo suelto para difuminar, S122 o B107; y una biselada fina para la línea, T144. Y una cuarta, pequeña y de punta, para el lagrimal y los detalles, S134.
¿Por qué mi sombra no se ve tan intensa como en la paleta?+
Porque se arrastra en vez de presionar. La sombra se deposita presionando la brocha sobre el párpado: así el pigmento pasa entero. Arrastrando, la mitad se queda en el pelo.
¿Cómo se difumina la sombra de ojos sin que se vea el corte?+
Con una brocha redonda de pelo suelto, limpia, en la cuenca y hacia fuera, en movimientos pequeños y sin apretar. Difuminar es repartir lo que ya está puesto: si la brocha lleva producto, extiende el color en vez de fundir el borde.
¿Los ojos se maquillan antes o después de la base?+
Si vas a usar mucha sombra oscura, antes: la que cae se limpia sin estropear la base. Para un ojo de diario, después.
¿Cómo se maquilla un párpado caído?+
Se localiza el pliegue con el ojo abierto y la sombra de la cuenca se pone un poco por encima, para que se vea. Sin brillo en el párpado móvil, línea fina y rabillo hacia arriba.
¿Cómo se pinta la raya del ojo sin que tiemble?+
Con una brocha biselada fina, como la T144, apoyando el canto a ras de pestañas y en tramos cortos, no de un solo trazo. Con sombra oscura en vez de delineador la línea queda densa sin verse dura.