T141
21,50 €
El corte en ángulo hace una cosa mejor que cualquier otra forma: seguir una línea sin salirse de ella.
Un corte recto apoya todo el pelo a la vez y deposita una franja del mismo grosor. Un corte biselado apoya primero la punta, y el resto del pelo va entrando según se inclina la mano.
Eso permite empezar fino y acabar ancho, o al revés, sin cambiar de brocha. Y permite seguir un hueso —el del pómulo, el arco de la ceja— dejando que la forma de la cara guíe el trazo.
Es de las brochas más versátiles del set, por eso en s17 tenemos de diferentes tamaños, densidades y composiciones.
El ángulo se apoya bajo el hueso y sigue su línea sin invadir la mejilla. Sirve para aplicar contorno y colorete.
Una biselada fina traza pelos sueltos y define el contorno inferior. Es el pincel de cejas por excelencia.
Una biselada pequeña permite sombrear a ras de pestañas y difuminar un delineado, dejando la línea densa sin que se vea dura.
El ángulo deja una línea muy fina en el lateral, que luego se funde. Aquí el exceso se nota más que en ninguna otra zona del rostro.
La cogen como una brocha normal, apoyando todo el pelo. Así se pierde lo que la hace distinta.
Se sujeta más cerca de la virola, y se decide qué parte del pelo apoya: el canto, para un trazo fino que sigue una línea; la base, para depositar color en una zona exacta y que se quede difuminado. El mismo gesto, dos resultados, según cómo se incline la mano.
Para seguir una línea sin salirse: bajo el pómulo, en la ceja, en la línea de pestañas o en el lateral de la nariz. El ángulo permite empezar fino y acabar ancho sin cambiar de brocha.
La plana apoya todo el pelo a la vez y deposita una franja del mismo grosor. La biselada apoya primero la punta, así que el trazo se puede graduar inclinando la mano.
Más cerca de la virola, y apoyando la parte del pelo que el trabajo pida: el canto, para un trazo fino que sigue una línea; la base, para depositar color en una zona exacta y que se quede difuminado. Graduar el grosor no cambia la brocha, cambia la inclinación de la mano.
No: la de cejas es mucho más fina y firme, para trazar pelos sueltos. La de pómulo es más ancha y blanda. Son dos brochas distintas del mismo corte.